¿Qué hacer? ¿Qué rumbo tomar?
Ante el desastre hemos vuelto los ojos al Estado para que él resuelva desde una institucionalidad con problemas, y con pocos recursos. Ahora sentimos el costo de haber dejado que la búsqueda del bienestar común (la política) haya sido desplazada por un individualismo que ahora nada puede hacer.