NO MÁS MUERTES NI PERSECUCIÓN A LÍDERES
Desde el 7 de diciembre, el Gobierno viene priorizando la violencia para controlar la protesta social. Esta opción no es propia de una democracia, la cual permite el disenso y busca resolver sus conflictos a través del diálogo y la política. La violencia engendra más violencia, como lo hemos visto en estos días. Exigimos al Gobierno el cese de la represión indiscriminada y adoptar una actitud de escucha para entender las demandas de quienes se sienten disconformes con el sistema político.