NO MÁS MUERTES NI PERSECUCIÓN A LÍDERES

Desde el 7 de diciembre, el Gobierno viene priorizando la violencia para controlar la protesta social. Esta opción no es propia de una democracia, la cual permite el disenso y busca resolver sus conflictos a través del diálogo y la política. La violencia engendra más violencia, como lo hemos visto en estos días. Exigimos al Gobierno el cese de la represión indiscriminada y adoptar una actitud de escucha para entender las demandas de quienes se sienten disconformes con el sistema político.

NO MÁS MUERTES NI PERSECUCIÓN A LÍDERES

Desde CooperAcción expresamos nuestras condolencias y solidaridad con las familias de las víctimas y demandamos el cese inmediato de la violencia policial y el irrestricto respeto a los derechos humanos. ¡NO MÁS MUERTES NI PERSECUSIÓN A LÍDERES!

Con mucho dolor y consternación por lo que viene sucediendo en el país, queremos expresar lo siguiente:

  • El Perú llora la muerte de 48 de sus hijos, ocurrida de manera temprana e injusta. Expresamos nuestras condolencias y solidaridad a las naciones aimara y quechua. Lamentamos profundamente la muerte del policía que murió calcinado y también expresamos nuestras condolencias a sus familiares.
  • Desde el 7 de diciembre, el Gobierno viene priorizando la violencia para controlar la protesta social. Esta opción no es propia de una democracia, la cual permite el disenso y busca resolver sus conflictos a través del diálogo y la política. La violencia engendra más violencia, como lo hemos visto en estos días. Exigimos al Gobierno el cese de la represión indiscriminada y adoptar una actitud de escucha para entender las demandas de quienes se sienten disconformes con el sistema político.
  • Se viene produciendo una persecución del Estado a dirigentes por sus posturas disidentes. Este comportamiento es contradictorio con el reclamo de interlocutores para encaminar el diálogo. No habrá interlocutores si se criminaliza a los dirigentes.
  • Asimismo, existe una campaña mediática que asocia la protesta social al terrorismo para deslegitimarla. Rechazamos rotundamente esta afirmación: los manifestantes no buscan capturar el Estado y ni están usando la vía de las armas. Lo que vienen haciendo es manifestar públicamente su malestar con decisiones políticas. Los desbordes sociales están asociados a la falta de organización y liderazgos.
  • También hay un intento de asociar la protesta a la minería informal o ilegal. Si bien esas actividades están creciendo en el sur, los mineros no son un sector mayoritario de la población. Muchos manifestantes han rechazado la contaminación que produce porque deteriora la madre tierra y genera crisis social.
  • Las protestas demandan la renuncia de la presidenta Dina Boluarte, cierre de Congreso, nuevas elecciones generales y nueva Constitución. Esas demandas expresan un hartazgo frente a la clase política que los discrimina y miente, que les hace sentir que son ciudadanos de segunda categoría y que sus opiniones y voto no valen.  Además, es un rechazo a políticas, reglas de convivencias y formas de organizar el poder que favorecen a intereses particulares, que los excluyen y que dan lugar a injusticias. Este rechazo a la clase política se agudiza porque la sienten indolente con la muerte de los suyos.

Frente a ello:

  • Exigimos al gobierno que deje de perseguir a los dirigentes, para que surjan interlocutores válidos que permitan canalizar las demandas por cauces institucionales.
  • Exigimos al Gobierno, Congreso y clase política capacidad de escucha y desprendimiento, para si es preciso, ceder su cuota de poder en aras de darle viabilidad política y social al país.
  • A los manifestantes, organizarse para evitar y controlar desmanes, evitando que su protesta pierda legitimidad.
  • Esperamos que estos hechos tan dolorosos sean una oportunidad para realizar las reformas estructurales necesarias al sistema político y económico que ayuden a alcanzar el bien común y una convivencia pacífica.

Lima, 13 de enero de 2023