Luces y sombras de la nueva normativa sobre debida diligencia empresarial de la Unión Europa
La directiva sigue siendo una herramienta con potencial transformador, pero los ajustes más recientes corren el riesgo de convertirla en un marco simbólico, difícil de aplicar en la práctica. Solo con el tiempo podrá evaluarse si las empresas logran adaptarse a las nuevas exigencias y si esta normativa cumple su promesa de cambiar de manera estructural el modo en que se conciben los negocios a nivel global.