Suben como la espuma los minerales que salen gratis del Perú
El más reciente informe de la Agencia Internacional de Energía (AIE) sobre minerales “críticos”, publicado en julio, releva algo muy interesante para el Perú. En el marco de la demanda global por minerales para la transición energética y otros usos estratégicos, hay un grupo de elementos cuyo precio viene subiendo notablemente. La AIE los denomina “strategic minor minerals” y son precisamente aquellos que, según investigaciones previas de CooperAcción, salen del Perú sin ser fiscalizados ni valorizados, ocultos dentro de los concentrados de cobre y zinc.
La AIE define estos “strategic minor minerals” como aquellos con mercados relativamente pequeños, pero que desempeñan funciones cruciales en los sectores energético, de alta tecnología, aeroespacial y de defensa. ¿Cuáles son? Los que están incluidos en el análisis de la AIE son antimonio, bismuto, galio, germanio, indio, tantalio, telurio, titanio y tungsteno.
Este grupo de minerales ha tenido un incremento de casi 200% en su precio entre el 2023 y abril de este año, como vemos en el gráfico de la AIE. Esto es muy por encima de los incrementos de las cotizaciones de minerales de base industriales como el cobre, el aluminio, el plomo o el zinc. También muy por encima de los minerales usados en las baterías, como el litio, el cobalto, el níquel y otros, que incluso bajan de precio.

Como hemos demostrado antes en un estudio de CooperAcción, varios de estos “strategic minor minerals” se encuentran en los yacimientos mineros en el Perú, se extraen junto con los minerales tradicionales y están presentes en los concentrados de cobre y zinc que se producen en las plantas de beneficio, y luego salen por nuestros puertos rumbo a las refinerías en otros países. Un análisis independiente de una muestra de concentrado de cobre encontró presencia de antimonio y bismuto. Así mismo, información de los subproductos obtenidos en refinerías muestra que de los concentrados de cobre se puede recuperar telurio, mientras que de los concentrados de zinc se puede recuperar indio, galio y germanio.
Sin embargo, ninguno de estos subproductos presentes en los concentrados es declarado en Aduanas, porque no existe ninguna obligación legal para ello; y tampoco son valorizados ni mucho menos se paga algún impuesto o tasa por ellos. Salen literalmente gratis del país, pero luego son recuperados en refinerías en el extranjero y se convierten en productos de gran demanda y precios elevados en el mercado tecnológico actual, como hemos visto.
La propia AIE reconoce este problema, al afirmar:
“También es necesario prestar mayor atención al papel estratégico de las fundiciones de metales básicos. Muchos minerales menores estratégicos se recuperan como subproductos del procesamiento de cobre, zinc y plomo, lo que hace que las fundiciones de metales básicos sean esenciales para la seguridad de estos materiales. Las fundiciones modernas de cobre y zinc son más que productoras de metales básicos refinados: son centros de procesamiento estratégicos que permiten la recuperación de numerosos minerales subproductos críticos, apoyan la fabricación posterior y proporcionan capacidad de reciclaje de chatarra. Por lo tanto, merecen mayor atención política como infraestructura intermedia crítica para garantizar la resiliencia de la cadena de suministro”. (AIE, 2026, p. 9).
¿Cuál es el papel del Perú en este debate global? ¿Vamos a dejar que nuestros minerales salgan gratis y formen parte de cadenas de valor globales que producen mucho dinero, sin que nuestro país reciba nada a cambio?
Y visto desde una perspectiva más global, ¿cuál es la gobernanza más justa y adecuada para este mercado, que hoy día es muy asimétrico pues el poder se concentra de manera desproporcionada en el poder de compra de las refinerías, principalmente chinas? Un estudio de próxima publicación muestra que Chile, Indonesia y otros países productores de concentrados de cobre y zinc enfrentan el mismo desafío. ¿Podríamos impulsar un nivel de cooperación que permita que los países del sur global recibamos una proporción justa de los beneficios de la explotación de estos minerales, que se realiza en nuestros propios territorios?