EDITORIAL: ENTRE MEMORANDUMS DE ENTEDIMIENTO Y DECLARACIONES CONJUNTAS

Publicado el: 28 de septiembre, 2026

Si uno revisa los archivos de noticias, podrá constatar que el Perú ha firmado un memorándum de entendimiento con los Estados Unidos para el abastecimiento de los denominados minerales críticos y acaba de suscribir una declaración conjunta con países de América del Sur, posicionándose como “proveedores confiables de minerales estratégicos para la transición energética y la inteligencia artificial”.

Existen varias conexiones entre estos dos hechos. La primera es que los países firmantes de la declaración conjunta, al mismo tiempo, han firmado respectivos memorándums de entendimiento con los Estados Unidos. Por otro lado, en ambos documentos no se percibe ningún tipo de estrategia que apunte a revisar las respectivas políticas mineras nacionales: parece ser que todo está bien y de lo que se trata es de seguir extrayendo los mayores volúmenes posibles de minerales en el más breve plazo de tiempo posible.

En relación a los memorándums de entendimiento, se repite el mismo molde. Es un instrumento que tiene un diseño unilateral, que viene del norte del continente y que no ha sido consecuencia de una negociación entre pares. El mismo formato ha sido aplicado a todos los países de la región.

Además, es notoria la falta de transparencia de todo el proceso. El hecho concreto es que, hasta ahora, el contenido de estos documentos no ha sido divulgado. Lo que se tiene son solo declaraciones generales de algunos funcionarios sobre el contenido de los memorándums.  

Todo indica que este tipo de acuerdos forman parte de una estrategia de los Estados Unidos que busca recuperar los espacios que ha perdido en las últimas décadas en la región y su disputa geopolítica con China. El objetivo es acceder a las reservas de minerales vinculados a la transición energética que se conoce existen en la región y que, en algunos casos, comienzan a ser insuficientes para cubrir la demanda global actual y la que se proyecta. El cobre es un buen ejemplo de esta situación, lo que explica que su cotización siga alcanzando picos históricos.

En medio de todo esto cabe plantear la interrogante: ¿cuál es la estrategia de países como el Perú? ¿Seguimos el mismo esquema de los últimos 30 años? ¿Simplemente se trata de alinearnos a algunas de las súper potencias en disputa? ¿O pensamos en un esquema que priorice objetivos propios?

Como parte de esta discusión, también está pendiente cómo nos imaginamos la minería de aquí para adelante. Con qué tipo de gobernanza; por ejemplo, con qué tipo de institucionalidad y reglas de juego. No podemos seguir pensando que todo está bien y de lo que se trata es de seguir como hasta ahora.

Este sigue siendo uno de los temas pendientes, que debe ser discutido seriamente en el país. Alrededor de la minería, lo que nos falta escribir es un memorándum de entendimiento entre peruanos y peruanas.