Las elecciones regionales y municipales en los territorios con presencia minera
A lo largo de este año primero, con las elecciones nacionales, y, luego, con las subnacionales del pasado 4 de octubre
se ha terminado de configurar un mapa político que muestra algunos rasgos nuevos y, a la vez, algunas constantes en las diferentes regiones del país.
Tomando en cuenta la importancia económica de la minería en el Perú y en un contexto de demanda creciente de los denominados minerales estratégicos para la transición energética y de expansión minera en sus diferentes estratos, siempre es importante revisar los resultados que se han dado en las diferentes zonas con marcada presencia de esta actividad.
Como lo hemos hecho anteriormente, comenzamos por precisar cómo estamos definiendo a una región o a un departamento como minero. Se dice que un territorio puede ser considerado como minero cuando su economía es altamente dependiente de la extracción y exportación de minerales. Para los países, la referencia que se utiliza es la de una participación por encima del 10% del Producto Bruto Interno y más del 30% de las exportaciones.
Si aplicamos estos criterios a nivel subnacional, las siguientes regiones o departamentos pueden ser considerados como territorios con una clara influencia minera: Áncash, Arequipa, Ayacucho, Apurímac, Cajamarca, Cusco, Huancavelica, Ica, Junín, La Libertad, Madre de Dios, Moquegua, Pasco, Puno y Tacna. Cabe señalar que, precisamente, en estas regiones se ubican los principales proyectos mineros de gran escala, tanto en etapa de producción como algunos en proceso de construcción y ampliación. Además, en regiones como Madre de Dios, Puno y La Libertad, Ica, Arequipa, entre varias otras, también está implantada la denominada minería informal y la abiertamente ilegal, que tiene una influencia creciente en la actividad económica de varios departamentos.
Viendo el mapa de resultados electorales en las denominadas regiones con presencia minera relevante, una primera conclusión es que estas elecciones subnacionales nos muestran una marcada dispersión; más que una identificación con un partido político, parece notarse un mayor peso o influencia del candidato o candidata que ha liderado la lista.
¿Algunas tendencias que se pueden identificar?
Los resultados en las diferentes regiones no muestran aplastantes mayorías, por lo que hay un número significativo de regiones mineras que celebrarán segunda vuelta electoral (9 de las 15 regiones mineras, siendo a nivel nacional 15 de las 24 regiones del país las que continuarán en campaña electoral).
Segunda tendencia: en varias regiones mineras, partidos que tuvieron una posición importante de poder durante los últimos cinco años (o incluso antes) se encuentran liderando los resultados. En sentido “descendente”, desde el norte hacia el sur, es el caso de Cajamarca, La Libertad, Áncash, Pasco, Junín, Huancavelica, Ica, Ayacucho, Moquegua y Tacna. En todas estas regiones, los partidos Somos Perú, Alianza Para el Progreso y Podemos Perú, están en primer o segundo lugar, aunque en muy pocos casos han asegurado más del 30% de los votos, y deberán disputar la segunda vuelta (ver mapa).

Observando algunas zonas del país, también se puede afirmar que en una parte del sur andino se mantiene la opción por candidaturas de izquierda: es el caso del Cusco, con el triunfo de Verónika Mendoza y la alianza Venceremos; Apurímac con el triunfo de Ahora Nación; y Puno, donde la segunda vuelta será disputada por Juntos por el Perú y Ahora Nación. En el departamento amazónico de Madre de Dios, donde hay una fuerte presencia de minería ilegal, ha ganado Ahora Nación.
Cabe mencionar que dos posibles excepciones a la tendencia en el sur son Ayacucho y Moquegua: en Ayacucho, al cierre de esta edición, se viene imponiendo por estrecho margen el candidato de Libertad Popular, Pabel Bellido, al de Podemos, Renol Pichardo. En Moquegua, la segunda vuelta será entre Acción Popular y Somos Perú.