Cusco y los incendios forestales de cada año

Publicado el: 7 de octubre, 2026

Hasta el momento, los diversos incendios forestales ocurridos en Cusco han provocado la muerte de cinco personas. Las emergencias afectan varias provincias altoandinas donde el fuego consume pastos naturales y bosques silvestres.

Entre las víctimas mortales se encuentran los hermanos Rosmeri, de 11 años, y Clinton, de 18, quienes sufrieron graves quemaduras durante un incendio al intentar ayudar en apagar el fuego en la comunidad de San Juan, distrito de Pomacanchi, provincia de Acomayo. El incendio afectó además más de 20 hectáreas de vegetación y árboles. Las otras tres víctimas mortales corresponden a adultos mayores de Yanatile, en Calca; Colquepata, en Paucartambo; y Yanahuara, en Urubamba.

Desde la Oficina Regional de Gestión de Riesgo de Desastres, se han reportado 280 siniestros durante el año en las 13 provincias de Cusco, con más de 16 mil hectáreas afectadas entre pastos naturales, especies nativas, árboles silvestres y cultivos.

La autoridad precisó que seis emergencias continúan activas en distintas provincias del departamento: en Yanahuara (Urubamba), Sicuani (Canchis), Pichigua y Alto Pichigua (Espinar), Ccapacmarca (Chumbivilcas), Paccaritambo (Paruro) y el Valle Sur de la ciudad del Cusco. La autoridad regional advirtió que, debido a los vientos, algunos incendios pueden avanzar a velocidades de 15 a 20 kilómetros por hora, dificultando las labores de control.

A pesar de la gravedad de los daños, todavía existen vacíos de información. La autoridad regional de Cusco informó que no existe una cifra consolidada sobre la cantidad de animales domésticos y silvestres afectados o muertos, por lo que estos datos deberán ser reportados y verificados por las autoridades locales. Por ello, la dimensión de las pérdidas en comunidades rurales aún podría ser mayor, especialmente en zonas donde los incendios afectan simultáneamente pastizales, cultivos, ganado y viviendas.

La situación de Cusco forma parte de un escenario más amplio en el sur del país y en otras regiones de a sierra. El INDECI reportó que el 1 de octubre se iniciaron 19 incendios forestales en siete departamentos: 6 en Apurímac, 3 en Arequipa, 3 en Cusco, 3 en Huancavelica, 2 en Ayacucho, 1 en Áncash y 1 en Pasco. Estos eventos provocaron daños en la cobertura natural, aunque en ese reporte no se registraron afectaciones a la vida o salud de la población.

Los reportes del INDECI también muestran la magnitud de algunos incendios recientes. En Lampa (Puno), un incendio iniciado el 29 de septiembre dejó 650 hectáreas de cobertura natural destruida, siete viviendas afectadas, una persona herida y 21 personas afectadas. En la misma fecha fueron extinguidos incendios en Lampa (Puno), Sibayo (Arequipa), Layo (Cusco) y Sancos (Ayacucho), que en conjunto afectaron más de 700 hectáreas de cobertura natural.

¿Por qué ocurre esto?

Lo cierto es que ya hemos entrado de lleno a lo que algunos denominan como la temporada de incendios forestales. Pese a que es algo que ocurre cada año, debemos subrayar que hay un incremento sostenido en el número de incendios forestales en el Perú: el número de incendios forestales casi se ha duplicado en los últimos 5 años.

¿Factores que explican la mayor concentración de incendios en este período del año? En primer lugar, debemos señalar que en el caso peruano subsisten factores antrópicos. En estos meses, sobre todo en la sierra del país, se inicia lo que se conoce como la campaña agrícola grande, vinculada a la siembra de productos claves como la papa, el maíz, entre otros, que abastecen los mercados en los primeros meses del año próximo. En este contexto, es muy extendida la costumbre de quemar pastos y chacras de cultivo para eliminar malezas, desechos agrícolas y demás y así preparar la nueva campaña de siembra. En zonas como Cusco se señala que el 98% de los incendios forestales son atribuidos a causas antrópicas.

Pero también hay factores climáticos. Por estos meses, ya se ha acumulado el mayor número de días secos (sobre todo, entre mayo y agosto) y los suelos presentan componentes químicos altamente combustibles. Según los mapas que elabora el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (SENAMHI), es en las zonas andinas, sobre todo en Cusco, Apurímac, Puno, Junín, entre otras, donde se presentan condiciones meteorológicas propicias para que se reproduzcan los incendios forestales.

Sin embargo, este tipo de incendios también se han multiplicado, por ejemplo, en nuestra Amazonía, con la consiguiente pérdida de bosques primarios. Los incendios en la Amazonía ocurren porque en esta región se reproducen las mismas prácticas de quema de pastizales secos, para limpiar los terrenos para realizar nuevas siembras, y el fuego generado se sale de control por el intenso calor, el viento y las tierras altamente inflamables. Además, las condiciones climáticas, mayores vientos y ausencia de lluvias, provocan que los incendios tiendan a aumentar en la Amazonía.  

Las proyecciones que se hacen a nivel global apuntan a señalar que la conjunción del incremento de temperaturas, sequías prolongadas y la consecuente deshidratación de las plantas y sus componentes químicos, que son altamente combustibles, provocarán que los incendios forestales se sigan multiplicando.

Además, está el avance de la deforestación que crea condiciones para que los incendios se incrementen cada temporada. De hecho, en los últimos diez años los incendios forestales habrían aumentado en un 50% en todo el planeta.

Los incendios forestales no constituyen únicamente una emergencia ambiental. También representan una amenaza para la vida, la seguridad alimentaria, los medios de vida de las familias rurales y los ecosistemas andinos. Frente a un escenario que alcanza a Cusco, Apurímac, Arequipa, Puno, Ayacucho, Huancavelica y otras regiones, así como a la Amazonía en su conjunto, resulta fundamental fortalecer las acciones de prevención, alerta temprana, respuesta y recuperación, así como evitar prácticas que puedan desencadenar nuevos incendios durante los periodos de mayor riesgo.