Sequías, dengue y pérdida de glaciares: principales impactos del calentamiento global en Perú

Nuevo informe del IPCC da cuenta de las consecuencias irreversibles que sufriría el mundo de sobrepasar 1.5 grados de calentamiento global.
Perú será uno de los países más afectados, por lo que debe fortalecer los mecanismos de adaptación y mitigación impulsados por pueblos indígenas y comunidades locales.

  • Nuevo informe del IPCC da cuenta de las consecuencias irreversibles que sufriría el mundo de sobrepasar 1.5 grados de calentamiento global.
  • Perú será uno de los países más afectados, por lo que debe fortalecer los mecanismos de adaptación y mitigación impulsados por pueblos indígenas y comunidades locales.

El nuevo informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) demuestra una vez más la urgente necesidad de acciones drásticas para enfrentar la crisis climática. El documento, difundido esta semana, es la segunda parte del Sexto Informe de dicho grupo de expertos, enfocado en los impactos, la adaptación y la vulnerabilidad. 

En total, son 270 autores de 67 países, más 675 autores adicionales, quienes dan cuenta de 34 000 estudios y artículos científicos. Una de las novedades de este informe es su fuerte énfasis en los aportes de las ciencias sociales, y describe en gran detalle los impactos que ya se registran, los riesgos altamente probables en el futuro, y las medidas de mitigación y adaptación necesarias.

El informe muestra que los países de Centro y Sudamérica están siendo altamente impactados por el cambio climático. Además, esta situación es amplificada “por la desigualdad, la pobreza, el crecimiento demográfico y la alta densidad de población, el cambio en el uso de la tierra, particularmente la deforestación, con la consiguiente pérdida de biodiversidad, la degradación del suelo, y la alta dependencia de las economías nacionales y locales de los recursos naturales para la producción de productos básicos”. 

Las desigualdades económicas y sociales se ven exacerbadas por el cambio climático. Un claro ejemplo de ello es el acceso al agua potable. La capacidad de adaptación está limitada por falta de infraestructura, financiamiento, y problemas de gobernanza.

El informe cuenta con 3 675 páginas y se destaca por un nivel de detalle nunca antes visto sobre los impactos diferenciados en diferentes regiones y ecosistemas, en zonas rurales y urbanas.

En general, se prevé un empeoramiento de los efectos sobre los medios de vida rurales y la seguridad alimentaria, en particular para los pequeños y medianos agricultores y los pueblos indígenas de las zonas montañosas, incluida la reducción general de la producción agrícola y la disponibilidad de agua. 

En el Perú, se estima que el incremento de eventos de lluvias extremas significa, en un escenario de 1.5 grados de calentamiento, un aumento de 400% en el número de personas afectadas.

En las zonas costeras, la pesquería se verá afectada por cambios en la temperatura del agua y la acidificación. Para la Amazonía, se constata que la vulnerabilidad por sequías ya ha aumentado fuertemente y que las regiones del sur-este se han convertido en una fuente de emisión de carbono, en vez de retenerlo, a causa de la quema y transformación para la agricultura industrial y ganadería.

El calentamiento global ha causado desde los años 1980 una pérdida de los glaciares en los Andes de entre 30 y 50% de su extensión. Para el fin de este siglo, se estima que en el Perú se perderá el 50% de los glaciares remanentes, en el mejor caso, es decir en un escenario de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. En el escenario de emisiones altas, solamente un 3–5% de glaciares en las cumbres más altas podrán sobrevivir.

A su vez, la mayor frecuencia de fenómenos como El Niño y La Niña vendrá de la mano con un aumento de enfermedades infecciosas, como el dengue, chikungunya, zika, y otras. 

El informe ofrece también una evaluación detallada de los impactos, riesgos y adaptación al cambio climático en las ciudades, donde vive más de la mitad de la población mundial. Esto incluye un corto estudio de caso sobre los esfuerzos de mejorar la gobernanza del agua en Lima, después de los huaycos en 2017.

Los saberes ancestrales de los pueblos indígenas y comunidades locales pueden dar importantes aprendizajes para la mitigación y adaptación al cambio climático. Un ejemplo es la siembra de agua en diversas comunidades andinas, que permite recargar las fuentes naturales de agua y almacenarlas para una mejor gestión, incrementando la productividad de los suelos y acumulando volúmenes de agua para las épocas de poca precipitación, indica el informe. 

Al respecto, el informe señala que se ha de tener cuidado con la “maladaptación”, que sucede cuando las medidas de adaptación no han sido planteadas con pertinencia cultural ni territorial, y que por ende generan destrucción de la naturaleza, aumento de emisiones de gas de efecto invernadero y vulneración de derechos. Por ello, el informe es enfático al recomendar que los mecanismos sean construidos desde un enfoque participativo, de equidad y de justicia, para que el conocimiento de todas las personas involucradas sea aprovechado de la mejor manera. 

No obstante, el informe constata que si el calentamiento global supera  los 1.5 grados, la capacidad de adaptación se vería altamente afectada y en muchas regiones será insuficiente para resistir la combinación de problemas como la falta de agua, pérdida de cosechas, olas de calor, fuegos forestales y otros. Por ello, es de extrema importancia que los países se comprometan a implementar políticas efectivas frente al cambio climático, en especial aquellos del norte global, que son los principales motores del calentamiento global.


02 de marzo del 2022