Quellaveco entra a la fase final

El proyecto de Quellaveco (Moquegua) ha entrado a la fase final de pruebas en lo que concierne a la planta de procesamiento de mineral y ya ha producido por primera vez concentrado de cobre. Con una inversión de US$ 5300 millones, ha sido el proyecto en construcción más importante en estos últimos años.

Todo indica que, tal y como se anunció, la empresa comenzaría a operar en el último trimestre del año, lo que va a significar un incremento de la producción de cobre en el país en un 10%. Se estima que Quellaveco producirá 300 mil toneladas métricas de cobre en promedio por año (en los primeros 10 años de operación). La vida útil de la mina está proyectada para 36 años y se generarían 2500 puestos de trabajo directos.

Imagen: Andina

El proyecto es propiedad de la empresa anglo-sudafricana Anglo American (60%) y de la japonesa Mitsubishi (40%). Quellaveco se ubica en la zona andina de la región Moquegua, en una altura promedio de 3600 metros sobre el nivel del mar.

En este último tramo la empresa deberá recibir la autorización de las autoridades para que pueda comenzar la producción comercial en los próximos meses. Quellaveco es un yacimiento de clase mundial y una vez que opere será considerada como una de las cinco minas de cobre más grandes en el mundo. Como señala la propia empresa, en la actualidad hay pocos proyectos de cobre a gran escala en el mundo y Quellaveco es uno de los más importantes.

En relación a los temas sociales y ambientales, debemos señalar que luego de un conflicto importante y un largo proceso de diálogo, el 10 de julio de 2012 se firmó un acuerdo con las organizaciones representativas de Moquegua y sus autoridades, con 26 puntos referidos, entre otros, a la gestión del agua, el cuidado del ambiente y la responsabilidad social. Igualmente se acordó un aporte de mil millones de soles que deberá ser entregado en diferentes etapas para contribuir al desarrollo de la región.

El acuerdo mencionado ya tiene 10 años de vigencia y lo cierto es que el proyecto demoró en su proceso de construcción más de la cuenta, debido a los problemas financieros que tuvo Anglo American. Es por eso que la luz verde para iniciar la construcción de la mina se dio cuando Mitsubishi amplió su participación en el financiamiento del proyecto el año 2018.

Cabe señalar que el tema del agua es muy sensible en Moquegua, una de las zonas que presenta una situación recurrente de estrés hídrico en el país. La empresa ha anunciado que para operar la mina requiere un volumen de agua de 22 millones de metros cúbicos, que serán cubiertos por el río Titire (cuyas aguas estarían mineralizadas con boro y arsénico y no son aptas para el consumo humano, ni para la agricultura y la ganadería), que será transportado a través de una tubería de 88 kilómetros hasta el proyecto. Además, la operación minera tomará agua de la presa Vizcachas, que tiene una capacidad de 60 millones de metros cúbicos para captar agua en la época de lluvias y que, según información de la empresa, también estará a disposición de la actividad agrícola para Moquegua y el vecino Valle de Tambo.

Por los antecedentes de la zona, un monitoreo verdaderamente independiente del sistema hídrico de la operación de la mina será necesario, sobre todo si la empresa quiere establecer una relación con las comunidades vecinas, donde la transparencia, el acceso a la información y la rendición de cuentas sea lo que predomine en el trato cotidiano.

31 de agosto de 2022

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