Minera Las Bambas oficializó su decisión de detener sus operaciones

La minera china MMG anunció en un comunicado que cerrará la producción en su mina de cobre Las Bambas, ubicada en Challahuahuacho (Apurímac), a partir de este sábado 18 de diciembre. En el comunicado se señala que la paralización se debe al bloqueo de la carretera por parte de las comunidades de la provincia de Chumbivilcas (Cusco), que se realiza desde el 19 de noviembre.

Imagen: Rumbo minero

“Debido a las continuas restricciones a la logística de entrada y salida, Las Bambas no podrá continuar con la producción de cobre desde el 18 de diciembre de 2021″, señaló la empresa en comunicado enviado a la Bolsa de Valores de Hong Kong.

Desde la empresa también se ha informado que la producción de la mina al 18 de diciembre de 2021 sería de 290.000 toneladas de cobre en concentrado y que las pilas de acopio en el sitio estarían bordeando las 60.770 toneladas.

Asimismo, señaló que “El diálogo permanente con las comunidades de Chumbivilcas siguió siendo infructuoso, y no se llegó a una solución para levantar los bloqueos, lo que llevó al agotamiento de insumos críticos de la mina”. Ante esta situación se viene invocando el desbloqueo de la vía para seguir dialogando.

En los últimos días, algunos trabajadores se han pronunciado para dar cuenta de la paralización del circuito de chancado y una de las fajas transportadoras de minerales. También se han producido marchas de los trabajadores que temen perder sus puestos y de quienes brindan servicios.

La versión de las comunidades

En declaraciones al diario La República, el presidente del Frente de Defensa de Chumbivilcas, Wilber Fuentes, sostuvo que la eventual paralización de Las Bambas no perjudicaría en nada a las comunidades en huelga. “No nos deja beneficios. Pasan por nuestros terrenos comunales con impacto ambiental y no aportan. Si deja de operar ¿Cómo nos perjudicaría?”, señaló.

Aseguró que la provincia no es antiminera. “En nuestra provincia hay otras mineras. La minería responsable es bienvenida”, apuntó.

El reclamo de los chumbivilcanos fue respaldado por las comunidades del distrito de Challhuahuacho. A través de un pronunciamiento calificaron de “chantaje” el anuncio del cierre de Las Bambas. Además, se mostraron en contra de los pedidos del gobernador regional de su región, Baltazar Lantarón y el alcalde de Cotabambas, Rildo Guillén, para la declaratoria del Estado de emergencia en el corredor minero.

El comunicado también menciona al sindicato de trabajadores de Las Bambas. “El compromiso era brindar oportunidad laboral para los profesionales, técnicos y obreros de Apurímac como prioridad, pero esto no se cumple. El 95% de los trabajadores de Las Bambas, son foráneos”, indicaron.

Por su lado Víctor Limaypuma, presidente del Frente de Defensa de Cotabambas, también compartió esa posición. “Que se solucione el conflicto con el diálogo. No estamos a favor de lo que dijo nuestro gobernador, tampoco creemos en el cierre de Las Bambas”, dijo.

La posición deCooperAcción

CooperAccion señala que el anuncio de la paralización de la producción minera, por un lado perjudica al Gobierno, que percibirá menos recursos provenientes de los impuestos este año y por otro, a la empresa minera que, al paralizar su producción, verá reducidas sus ganancias. También afecta la actividad comercial de la zona de influencia directa de la operación. CooperAcción considera que en las circunstancias actuales se debería construir una salida sostenible e integral, en el marco de la institucionalidad.

Está claro que con el pasar de los años, el conflicto se ha complejizado y las exigencias de las comunidades ubicadas a lo largo de este corredor vial van más allá de la atención a impactos ambientales de la carretera y son también económicas. Estas quieren ser consideradas área de influencia para verse beneficiadas con las compensaciones y acciones de responsabilidad social de la empresa, así como convertirse en proveedoras de bienes y servicios.

La aspiración de ser consideradas zona de influencia tiene sustento porque sufren impactos directos por el transporte pesado. Sin embargo, esas pretensiones, deberían guardar relación con los impactos. Consideramos que esos impactos y las medidas de mitigación y compensación debieron ser estimados en la evaluación de la modificatoria del Estudio de Impacto Ambiental (EIA), tarea que no se hizo en su momento, y que ha dado lugar a que las expectativas sean cada vez mayores. Esta omisión, se intentó abordar en la tercera modificatoria del EIA, pero no se hizo de manera adecuada y por ello OEFA ha ordenado a la empresa que presente una nueva modificatoria del EIA con la finalidad de llenar los vacíos aún existentes. Ese proceso está en curso y no debería ser postergado.

Creemos que el caso de Las Bambas sirve como lección para dimensionar la importancia que tiene contar con un sistema de evaluación de impacto ambiental fortalecido. Asimismo, plantea la necesidad de tener una propuesta de desarrollo diversificada e integral para las zonas rurales.

16 de diciembre de 2021