Las cotizaciones y sus tendencias

Imagen: Minem En lo que va de mayo del 2021, la mayoría de las cotizaciones de los principales metales que exporta el país continúan en ascenso y en algunos casos presentan niveles excepcionales. Para el 2021 se prevé que las cotizaciones aún mantengan un nivel importante debido a la mejora de la demanda global, los […]

Imagen: Minem

En lo que va de mayo del 2021, la mayoría de las cotizaciones de los principales metales que exporta el país continúan en ascenso y en algunos casos presentan niveles excepcionales.

Para el 2021 se prevé que las cotizaciones aún mantengan un nivel importante debido a la mejora de la demanda global, los planes de reactivación y la flexibilización de las restricciones de movilidad. No obstante, se estima que en los siguientes años los precios de exportación tendrían una reducción progresiva, aunque es probable que se mantengan todavía en niveles altos.

En el caso del precio del cobre, luego de una caída abrupta al inicio de la pandemia en marzo y abril del 2020, su cotización en adelante experimentó un crecimiento sostenido alcanzando niveles, incluso, superiores a los del último súper ciclo de precios ocurrido diez años atrás. De hecho, en este mes de mayo alcanzó un valor promedio de 4.66 US$/Libra con lo que superó su record histórico.

A mayo del 2021, la cotización del cobre ha registrado un incremento acumulado de 96.0% considerando los últimos doce meses.Esto se explica por un conjunto de factores tales como el mayor optimismo respecto a la recuperación de la demanda global, principalmente proveniente de China, las expectativas de un mayor estímulo fiscal en Estados Unidos y la compra anticipada de cobre de los inversionistas que origina menores inventarios en las bolsas.

Entre estos diferentes factores que explican la subida en el precio del cobre, destaca la caída sostenida en los inventarios por una baja oferta de concentrados de este mineral. No obstante, el déficit de oferta de cobre se reduciría a partir del 2022 y en los próximos años, especialmente en el 2023 y 2024, aunque se mantendría cierto grado de escasez en el mercado internacional.

 

 

De igual manera, la cotización del oro presenta una situación bastante favorable y en mayo registró un incremento llegando a 1,823 US$/Onza. Desde el 2019, previo a la pandemia, la cotización del oro ha presentado una subida sostenida debido a la mayor demanda de los inversionistas por este mineral como activo de refugio en un contexto de alta incertidumbre y tensiones geopolíticas. En la actualidad se ubica en niveles similares a los registrados durante el súper ciclo de los commodities.

No obstante, en el corto plazo la cotización del oro podría empezar a experimentar una caída más sostenida, por un lado, por la subida de los rendimientos de la deuda pública estadounidense a largo plazo, lo que limita el atractivo de invertir en los metales preciosos, la fortaleza del dólar y las mejores expectativas de una recuperación económica mundial debido al progreso en las campañas de vacunación.

En medio de este escenario, el tema que se pone sobre el tapete es cuáles deberían ser las políticas que podrían permitir que el Estado peruano capture una parte importante de las sobreganancias que las empresas mineras han comenzado a obtener como consecuencia de este nuevo contexto favorable de precios altos de los minerales. En el anterior ciclo de precios altos (2003-2012) se optó por no cambiar las reglas de juego (piloto automático) y se desperdició una gran oportunidad de obtener ingresos adicionales que en medio de la pandemia hubiesen sido muy útiles. El debate está abierto.

01 de junio de 2021