Estos son los puntos clave de la COP27 sobre cambio climático en Egipto

Desde el domingo 6 de noviembre se reúnen los y las jefes de Estado, ministros, expertos y representantes de la sociedad civil y de los pueblos indígenas en Egipto para la edición 27 de la Conferencia de los Partes sobre cambio climático (COP27).

Desde el domingo 6 de noviembre se reúnen los y las jefes de Estado, ministros, expertos y representantes de la sociedad civil y de los pueblos indígenas en Egipto para la edición 27 de la Conferencia de los Partes sobre cambio climático (COP27). Durante las próximas dos semanas, buscarán reforzar y concretizar los acuerdos sobre la reducción de emisiones y mitigación de impactos de la crisis climática.

Imagen: Radio U. Chile

Los impactos del calentamiento global se han mostrado de manera acentuado durante el último año, con catastróficas inundaciones en Pakistán y Nigeria, olas de calor en prácticamente todo el hemisferio norte, y la agravación de sequías históricas en el noreste africano, el oeste de Estados Unidos y norte de Chile, entre otros. La necesidad de actuar de manera urgente no está en duda. En la última COP en Glasgow el año pasado, una mayoría de países se han comprometido de acelerar sus esfuerzos para la reducción de la emisión de gases de efecto invernadero.

Sin embargo, más allá de la repetición de declaraciones de buena intención, el grueso de la conferencia se tratará sobre los costos de la transición energética, mitigación y adaptación, los lineamientos del mercado de carbono, y, por primera vez, sobre la compensación de pérdidas y daños.

Este último punto se entiende va a ser lo más polémico, porque apunta directamente a la responsabilidad desproporcional de los países del norte, que han sido y siguen siendo los mas grandes contaminadores, mientras los países más vulnerables ya están sufriendo la perdida de vidas, cosechas e infraestructura. Particularmente, los países africanos esperan avances en este punto, visto que la conferencia se desarrolla en su continente y bajo la presidencia de un gobierno africano.

Un tema que no se encuentra en la agenda oficial, pero que no se dejará ignorar, es la relación entre acción climática y derechos humanos. El gobierno de Egipto restringe el espacio para la sociedad civil de manera extrema, y se ha reportado una ola de represión previa a la conferencia para evitar cualquier protesta. Muchos prisioneros políticos están encarcelados desde años por simples declaraciones críticas al régimen. El caso más emblemático es de Alaa Abd el-Fattah, un exponente de la revuelta del 2011, quien se encuentra en huelga de hambre desde mas de 200 días. Miles de personas demandan que sea liberado, y muchas van a mostrar el lema #FreeAlaa durante la conferencia.

Desde el Perú, representado por el ministro del Ambiente, Wilbert Rozas, un tema que debería interesar especialmente es el suministro de metales críticos para la transición energética, particularmente, el cobre. En un informe, la Agencia Internacional de la Energía estima que, en un escenario de energía limpia, la demanda por este metal podría más que duplicarse hasta el 2040.

Al mismo tiempo, las organizaciones de la sociedad civil alertan que, sin un marco normativo adecuado, esto puede llevar a una intensificación de los daños ambientales y conflictos sociales. “La extracción de minerales de transición, que se ve empañada por la mala gobernanza, la corrupción, el consumo excesivo y el poco cuidado por las personas y el planeta, solo conseguirá retrasar la acción climática”, dice una carta a los líderes de la COP, firmada por más de 230 organizaciones (entre ellas, CooperAcción).

También será importante observar la posición de Brasil y la posible emergencia de una alianza con Indonesia y la República Democrática del Congo, países que juntos conservan más del 50% de los bosques tropicales remanentes del mundo. Previo a su victoria en las elecciones, el presidente electo de Brasil, Lula da Silva, había anunciado su intención de liderar una tal alianza, y desde Colombia se habla de formar un “bloque amazónico” para la COP. Esto sin duda ayudaría a fortalecer una posición conjunta frente a los países de emisiones altas, que buscan vías para compensar sus excesos a través de financiamientos a la conservación de bosques. El Perú no debería mantenerse al margen de tales esfuerzos.

07 de noviembre de 2022