8 de junio: Día Mundial del Océano

La Asamblea General de las Naciones Unidas designó el 08 de junio como el Día Mundial de los Océanos. La decisión se tomó en el año 2009, por iniciativa de Canadá, ante la situación crítica del océano expresada en varios reportes científicos. La idea era promover la conciencia sobre el papel fundamental que cumplen los […]

La Asamblea General de las Naciones Unidas designó el 08 de junio como el Día Mundial de los Océanos. La decisión se tomó en el año 2009, por iniciativa de Canadá, ante la situación crítica del océano expresada en varios reportes científicos. La idea era promover la conciencia sobre el papel fundamental que cumplen los océanos para el ser humano y la estabilidad de la vida en el planeta, además de fomentar su conservación y protección.

El océano es una fuente segura de alimentación y actualmente se estima que alimenta a más de mil millones de personas en el mundo. El océano es importante para la economía de los países y el medio de subsistencia para la pesca artesanal e industrial. Se estima que para el 2030 habrán cerca de 40 millones trabajando en actividades relacionadas directamente con el ecosistema oceánico.

Solo en el Perú, según datos del Produce, existen más de 76 000 pescadores artesanales, los cuales aportan el 22% del PBI pesquero extractivo y genera 93000 empleos indirectos. Además, la pesca dependiente del océano contribuye a la seguridad alimentaria de la población. Si aprovecháramos adecuadamente los recursos hidrobiológicos ricos en omega 3, podríamos combatir eficientemente la anemia infantil. Somos el país con mayor consumo de pescado por habitante de América del Sur.

Los océanos ayudan a la mitigación del cambio climático. Según las Naciones Unidas, cada año los océanos absorben aproximadamente el 30% del dióxido de carbono (CO2) que va a la atmósfera. Son reguladores del clima y producen alrededor las dos terceras partes del oxígeno que requiere el paneta y lo hace a través del plancton, fitoplancton y las algas marinas que viven en él.

El océano está severamente amenazado por el calentamiento global ocasionado por el uso excesivo de combustibles fósiles. La consecuencia inmediata es la acidificación oceánica que consiste en la reducción del PH de los océanos debido al sobre esfuerzo que tiene que hacer el ecosistema para absorber el dióxido de carbono producido por la industria y las ciudades. Esta reducción de PH lleva a la disminución de la capacidad de fijación de carbonato de calcio (CaCO3) de varias especies como moluscos, estrellas de mar, conchas, arrecifes de coral. Muchas de estas especies forman sus conchas y sus estructuras esqueléticas fijando el calcio y el carbonato marino. Al disminuir el PH, disminuye el carbonato.

Asimismo, la sobre pesca, la pesca negra y la pesca ilegal no declarada y no reglamentada (INDNR), que se hace en aguas internacionales con un esfuerzo pesquero impresionante compuesto de buques factorías, son actividades que atentan contra el ecosistema oceánico. El Perú pierde entre US$ 260 hasta US$ 400 millones al año por pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (Pesca INDNR).

En tal sentido, es necesaria una gestión adecuada del ecosistema oceánico y de los recursos que nos provee para la sostenibilidad y sustentabilidad de la vida de las especies, incluida a nuestra, en el planeta. La contaminación, la sobre pesca y la acidificación están influyendo negativamente en los ecosistemas marinos y su biodiversidad.

Recientemente se aprobó la creación de la Reserva Nacional Dorsal de Nazca (ecosistema de aguas profundas formada por una extensa cadena de montes submarinos). Sin embargo, el Gobierno ha permitido la pesca industrial vulnerando de esta manera el sentido estricto de conservación de esta área marina protegida.

Todo esfuerzo de conservación y protección marina que se promueva debe estar alineado a los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible), principalmente al ODS 14: conservar y utilizar sosteniblemente los océanos, los mares y los recursos marinos. El Perú se ha comprometido a proteger al menos el 10 % de su dominio marítimo al 2020, pero actualmente solo protege alrededor del 0.8%.

Los océanos van rumbo al colapso si no hacemos el esfuerzo global de recuperarlos. Colapsan los océanos, colapsa la vida en el planeta. La celebración del próximo bicentenario es una oportunidad para empezar la progresiva transformación del sector pesquero en el Perú.

8 de junio de 2021