Se vino el huayco: la crisis climática nos agarra sin presidente

Paul E. Maquet

La crisis climática arrecia fuerte en esta temporada de lluvias en el Perú. Ya se cuentan 59 personas fallecidas y se han reportado más de 1400 emergencias por lluvia intensa en lo que va del año. En costa, sierra y selva: Piura y Tumbes registran lluvias de extrema intensidad; Amazonas, Loreto, Madre de Dios, San Martín y otras regiones amazónicas tienen alertas similares; y la sierra central y sur lo mismo.

Todo ello cuando el Perú se queda sin presidente por octava vez en 10 años, y por tercera vez en lo que va del actual periodo presidencial. Las altas autoridades del Estado están más preocupadas por los chifas, las hamburguesas y el inacabable juego de tronos, que por responder a esta tremenda emergencia nacional.

Lo cierto es que estos fenómenos no son imprevistos, desde ningún punto de vista. De manera natural, el Perú está expuesto a estos fenómenos recurrentes, por lo que nuestra sociedad y nuestro Estado deberían estar preparados. Más aún: sabemos a ciencia cierta que el cambio climático acelerado que vive el mundo agrava aún más estos fenómenos. De hecho, si uno ve la tendencia de emergencias por lluvia intensa en el país en los últimos 20 años, es obvio que el incremento es constante.

Fuente: INDECI. Elaboración propia

Estas emergencias son dramáticas a nivel personal, pero además generan diversos impactos sociales a largo plazo, porque se trata de cultivos perdidos, infraestructura destruida, condiciones para la proliferación de enfermedades transmisibles como el dengue, entre otros.

Y sin embargo, el presupuesto para adaptación y mitigación frente al cambio climático es irrisorio, es la última rueda del coche para el Estado, y sigue disminuyendo año a año.

Este drama no es solo peruano, sino que atañe a otros actores del continente. Estas semanas ha sido noticia también como en el mayor emisor histórico de gases de efecto invernadero se están desmantelando políticas de lucha contra el cambio climático y se está atacando el sistema multilateral que se había construido para enfrentar este desafío.

¿Cómo enfrentar el desafío del cambio climático con un sistema político e internacional en franco colapso? Enorme tarea por delante.

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