Las concesiones mineras en el Perú

Está claro que comparativamente el territorio peruano está bastante más explorado que hace 20 o 30 años, lo que se evidencia en una cartera de nuevos proyectos de inversión que es sustantivamente diferente a la que teníamos hasta hace una década.

En CooperAcción desde hace varios años venimos siguiendo de manera regular la evolución de las concesiones mineras en el país. Consideramos que es un indicador importante para medir la evolución de la actividad minera en diferentes coyunturas y saber cómo influyen eventos internacionales y también los nacionales.

Imagen: Camiper

Como se puede apreciar en la información que adjuntamos, en la actualidad la minería ocupa el 14.69% del territorio nacional, lo que equivale a 18´928,461.82 hectáreas. Si bien no estamos en el momento de mayor expansión de concesiones mineras (el año 2013 se llegó a 26´885,406.02 hectáreas que representaban el 21.3% del territorio), en los últimos años se puede apreciar una tendencia estable.

Las regiones más ocupadas por concesiones mineras son Apurímac, Moquegua, La Libertad. Ancash y Lima (todas por encima del 40% de su superficie), aunque es Arequipa la que tiene la mayor extensión de concesiones, con 2´276,716.66 hectáreas concesionadas. Si bien no todas las concesiones se convierten en mina, en todas estas regiones ha habido una fuerte expansión de la actividad minera en las dos últimas décadas, que se ha expresado en el desarrollo de mega proyectos y en el salto productivo en minerales como el cobre, el oro, entre varios otros.

¿Qué conclusiones podemos sacar de esta información? La primera es que el aumento de las concesiones mineras en el país ha coincidido con los ciclos de precios altos de los minerales: pasó en la década del 90 del siglo pasado, hasta antes del estallido de la crisis rusa y asiática en 1997/1998, y volvió a pasar durante el período del súper ciclo de las materias primas (2003-2012). Normalmente, en coyunturas de precios altos, los mercados financieros se abren a sectores como el minero, los presupuestos de exploración se incrementan sustantivamente y eso se traduce en una mayor actividad en los territorios y la consiguiente demanda de concesiones.

¿Qué puede estar pasando ahora? Si bien ya estamos en un nuevo ciclo de precios extraordinariamente altos, todo indica que en el plano internacional, los niveles de incertidumbre sobre la marcha de la economía, por los efectos no del todo superados de la pandemia y el escenario bélico en Europa del Este, hace que los mercados financieros todavía muestren cierta cautela. Sin embargo, el presupuesto global anual agregado de exploración no ferrosa en 2021 ya ha crecido en un 35%; lo que significa que pasó de US$ 8.3 mil millones en 2020 a US$ 11.2 mil millones en 2021. La proyección para el 2022 es que el presupuesto de exploración global crecería entre un 5% y 15%.

¿Qué puede estar pasando en el Perú? Por un lado, está claro que comparativamente el territorio peruano está bastante más explorado que hace 20 o 30 años, lo que se evidencia en una cartera de nuevos proyectos de inversión que es sustantivamente diferente a la que teníamos hasta hace una década (con proyectos de menores dimensiones). Por otro lado, las empresas argumentan que el clima para la inversión minera no es el mejor, tanto por los temas sociales como por los políticos.

Sin embargo, tomando en cuenta todas estas variables y sobre todo si las cotizaciones de los minerales se mantienen en los actuales niveles, no sería raro que las concesiones mineras comiencen a aumentar en los próximos meses.

08 de junio de 2022