La brecha entre la producción y la exportación de oro en el Perú

Hay un dato clave que CooperAccion monitorea desde hace un tiempo en relación al oro: la brecha cada vez más amplia que se presenta entre las cifras oficiales de producción y las de exportación.

Según la información que hemos venido sistematizando, hasta el año 2002 el volumen de oro exportado guardaba estrecha correspondencia con el volumen producido (ver gráfico). Sin embargo, desde el año 2003, cuando precisamente se inició un ciclo de precios de los minerales al alza, las estadísticas oficiales muestran que el volumen de oro producido se fue distanciando del volumen exportado.

Según Torres Cuzcano[1]

(…) conforme la producción de oro se hizo más rentable, la producción ilegal e informal de este metal se volvió más intensiva. En este contexto, el exceso de volumen exportado con respecto al volumen oficial de producción registrado, constituye una buena variable proxy para estimar la amplitud de la producción de la minería ilegal.

Esta situación se volvió a repetir a partir del año 2020, cuando la cotización del oro -considerado como un activo de refugio por excelencia- comenzó a aumentar en medio de la pandemia y la turbulencia que se generó en la economía mundial. La distancia entre el volumen que se produce en el Perú y el que se exporta, volvió a ser notoria: se pasó de una diferencia de 4,8 toneladas en 2006 a un máximo de 79,2 toneladas en 2022 (multiplicándose la cifra aproximadamente por 17). En 2023, se presentó un ligero retroceso en la diferencia entre ambos indicadores, alcanzando un valor de 73,9 toneladas, mientras que en el año 2024 volvió a aumentar y la brecha alcanzó 98,5 toneladas.

Los últimos datos consolidados que presenta el Ministerio de Energía y Minas muestran que el año 2025 se han exportado más de 100 toneladas de oro de las que oficialmente se han producido en el país (ver gráfico). Por lo tanto, la brecha entre el oro producido y el exportado se sigue ampliando en un contexto de precios internacionales récord y la sostenida expansión de la minería informal y la abiertamente ilegal.

Un ejercicio simple de multiplicar el excedente de 100 toneladas de oro exportadas (que no han sido registradas como oro oficialmente producido en el país), por la cotización actual[2], arroja un monto de alrededor de US$ 15 mil millones. Esto nos puede dar una idea de lo que en la actualidad puede estar moviendo la minería informal y la abiertamente ilegal en la economía peruana.


[1] Torres Cuzcano, Víctor (2015): Minería Ilegal e Informal en el Perú.

[2] Al 10 de mayo de 2026, la cotización del oro ha alcanzado niveles históricos, bordeando los US$ 5,000 la onza. Una tonelada equivale, aproximadamente, 32,150 onzas.

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