En la destrucción, hermanos: retrocesos ambientales en América Latina

En América Latina, la defensa de los territorios, los ecosistemas y los derechos ambientales enfrenta hoy una de sus etapas más difíciles. Lejos de avanzar en medidas de protección frente a la crisis climática, varios gobiernos de la región están desmontando instituciones, flexibilizando normativas y criminalizando la protesta socioambiental. Esta tendencia, que responde a fuertes presiones económicas y políticas, ha sido definida por muchas organizaciones como una regresión ambiental generalizada.
En la más reciente edición de La Hora Verde, el programa de CooperAcción reunió a voces de tres países —Ecuador, Brasil y Perú— para analizar este fenómeno. Participaron Cristina Cely, activista del colectivo One Health y Cendenma (Ecuador); Pedro Martins, de FASE Amazonía (Brasil); y José de Echave, economista e investigador de CooperAcción (Perú).
Desde Ecuador, Cristina Cely denunció la reciente fusión del Ministerio del Ambiente con el Ministerio de Energía y Minas, una medida adoptada por el gobierno de Daniel Noboa sin consulta pública y en plena emergencia ambiental. “Es una clara señal de que la naturaleza ha dejado de importar para el Estado. Se está subordinando toda la gestión ambiental a la lógica extractivista del petróleo y la minería”, afirmó. Cely también alertó sobre los riesgos que esto implica para la Amazonía ecuatoriana, donde las comunidades indígenas enfrentan amenazas crecientes por los derrames de crudo, la deforestación y la expansión de proyectos extractivos.
Pedro Martins, desde Brasil, explicó que aunque el gobierno federal mantiene una retórica ambientalista a nivel internacional, internamente ha cedido ante las presiones del Congreso, dominado por el llamado “lobby ruralista”. La conocida como “ley de devastación”, ya aprobada por el Congreso y actualmente en manos del presidente Lula da Silva para su promulgación u observación, busca legalizar ocupaciones ilegales de tierras, reducir zonas de protección y debilitar los marcos regulatorios. “Estamos frente a una avanzada legislativa que favorece a los grandes intereses económicos y amenaza los derechos de los pueblos indígenas y comunidades tradicionales”, señaló.
Desde Perú, José de Echave recordó que el país atraviesa desde hace más de una década una ofensiva legislativa sistemática conocida como “paquetazos ambientales”. Estas reformas han reducido los estándares de evaluación ambiental y limitado las funciones de organismos como el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) y el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (SERFOR), promoviendo una narrativa que presenta la protección ambiental como un obstáculo para el crecimiento económico. “La lógica es habilitar más territorios al extractivismo, debilitando cualquier traba institucional”, sostuvo.
Los tres panelistas coincidieron en que estos retrocesos no son aislados, sino parte de una estrategia regional para profundizar el modelo extractivista. También advirtieron que la criminalización de defensores y defensoras ambientales se ha intensificado, con asesinatos, amenazas y procesos judiciales en alza. Según Global Witness, América Latina sigue siendo la región más peligrosa del mundo para quienes protegen el ambiente.
Frente a esta realidad, los panelistas plantearon la necesidad de reforzar las alianzas regionales, visibilizar los retrocesos legislativos y promover una ciudadanía activa que exija el respeto de los derechos colectivos y ambientales. La Hora Verde dejó en claro que mientras los gobiernos ceden ante el poder económico, las resistencias desde los territorios siguen firmes. Porque en medio de la destrucción, también hay quienes defienden.
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