Destruyen campamentos mineros dentro de la Reserva Nacional Tambopata
A inicios de febrero, autoridades realizaron operativos de interdicción contra la minería ilegal dentro de la Reserva Nacional Tambopata y su zona de amortiguamiento. Como resultado, se destruyeron balsas, motores, entre otras herramientas utilizadas para esta actividad que deforesta, contamina el agua y suelo, e impacta sobre la salud de las personas, especialmente los pueblos indígenas.
Según informó el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp), los operativos se desarrollaron en los sectores Otorongo, Malinowski y Azul. Las acciones se realizaron en coordinación con la coordinación con la Policía Nacional, Fiscalía y el Ejército.
En total se destruyeron 15 campamentos de minería ilegal, 45 motores de diversas capacidades, 25 tracas hidráulicas y balsas traca; 15 bombas de succión y motobombas; 15 generadores eléctricos y sistemas fotovoltaicos. Asimismo, se inutilizaron 50 embarcaciones —entre botes de fibra, peque-peques y cargueros—, 25 motocicletas y más de 40 caballetes y estructuras auxiliares. En las zonas intervenidas también se halló más de 1500 galones de combustible diésel y gasolina.
“La minería ilegal no solo destruye ecosistemas, también atenta contra la economía de miles de familias en Madre de Dios que viven del turismo sostenible, la recolección de castaña y los bionegocios”, afirmó José Carlos Nieto, presidente ejecutivo del Sernanp.
“Al recuperar estas zonas, el Estado está protegiendo el capital natural que garantiza empleos y asegura que el patrimonio de la reserva siga siendo una fuente de beneficios para las poblaciones locales; por ello, continuaremos firmes en esta lucha frontal hasta erradicar esta amenaza de nuestras áreas naturales protegidas», agregó.
Según Sernanp, estas acciones “evidencian un impacto significativo en la capacidad operativa de las actividades ilegales en los sectores intervenidos. Mediante la eliminación sistemática de equipos, insumos, campamentos y medios de transporte, se refuerza el control territorial y la protección de áreas sensibles, reduciendo la presión sobre los ecosistemas y contribuyendo directamente a la conservación de los recursos naturales que estas albergan”. (Tomado de Actualidad ambiental)
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