Alerta por presión mundial para minería submarina

En un contexto de tensión geopolítica, el Perú debe estar alerta ante las presiones a nivel internacional para realizar minería submarina, ambición al margen de la lógica y los requisitos medioambientales.

Así lo subraya Mauricio Pinzás, geógrafo de CooperAcción, quien recordó que esta actividad generaría múltiples impactos negativos, más aun considerando el amplio desconocimiento sobre los ecosistemas de fondo marino.

Estos vacíos de información generan alerta sobre posibles afectaciones en la salud general del océano, del clima y en la pesquería, así como repercusiones para la salud humana.

El interés mundial en la explotación de minerales del fondo del mar apunta a extraer formaciones que contienen elementos como el cobalto, níquel, cobre, platino, litio, oro y plata, además de tierras raras.

La situación es de cuidado teniendo en cuenta que el Perú no es firmante de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR), que regula la explotación de recursos y conservación marina.

Esta situación “deja un vacío legal que tendría implicancias en el derecho preferente de nuestro país sobre los recursos minerales que se ubican en el lecho y subsuelo marino”, remarca Pinzás.

Aunque no hay evidencia de que, actualmente, existan actividades de explotación minera en área propiamente marina en el Perú, sí se desarrollan actividades en territorio firme costero y litoral.

Estas actividades en tierra firme pueden conectarse con el ecosistema marino y generar impactos sobre el mismo, explica el geógrafo.

En un reciente artículo, el especialista detalla que, hacia enero de este año, se registran 528 concesiones mineras marinas y de litoral (marino-costeras), que ocupan un área total de 80 mil 443.05 hectáreas.

A nivel mundial, las presiones por inaugurar la minería submarina han cobrado impulso desde el 2020. Sin embargo, los ecosistemas del fondo marino cumplen un papel imprescindible en el ciclo de los nutrientes, proceso esencial que permite estabilizar al océano y producir alimento para las especies marinas. Además, son sumideros de carbono, sistemas protagónicos en la captación y procesamiento de este y otros gases de efecto invernadero (GEI). También son hábitats particulares que albergan una abrumadora cantidad de especies nuevas para la ciencia, muchas de ellas endémicas.

Los ecosistemas del fondo marino están poco acostumbrados a las perturbaciones y son extremadamente vulnerables. La extracción de los minerales implica su destrucción física directa (Tomado de Servindi y CooperAcción).

Compartir: