EDITORIAL: LA ESCASEZ DE YACIMIENTOS DE COBRE

Algunos analistas y consultoras globales anuncian escenarios que generan preocupación a empresas mineras, expertos e inversionistas en general: los mega yacimientos de cobre se están convirtiendo en un bien escaso.

Un estudio de la consultora global Accenture muestra que el descubrimiento de nuevos yacimientos de cobre ha retrocedido en un 68% en los últimos 15 años. Entre 2010 y 2016 se descubrieron 22 depósitos de cobre de clase mundial, mientras que, en el sexenio siguiente (2017-2023), la cifra se redujo a apenas siete descubrimientos.

¿Qué es lo que explica esta situación? En primer lugar, desde la última década del siglo pasado y en las dos primeras décadas del siglo XXI, la exploración en todo el planeta avanzó a pasos acelerados y los grandes descubrimientos de cobre ya se pusieron en valor y vienen operando desde hace un tiempo. En minería, la geología manda y, por ahora, la tierra no está ofreciendo la misma cantidad de nuevos mega yacimientos.

Por ello, la tecnología, la Inteligencia Artificial (IA), el análisis de big data y todas las herramientas de digitalización, se han puesto a trabajar para identificar nuevas áreas con alto potencial geológico. Aunque todos estos procesos significan que, en la actualidad, los costos de explorar nuevas áreas sean bastante más altos que antes. Como respuesta, muchas empresas mineras vienen optando por caminos menos costosos y que representan menores riesgos, como, por ejemplo, el ampliar la vida útil de sus minas que ya están en operación: en los últimos años, la inversión para ampliar minas ya existentes aumentó en casi un 40% en todo el planeta.

El Financial Times sentencia que el mundo se está encaminando “hacia una escasez de cobre que representaría un “riesgo sistémico” para el crecimiento económico global”, en un contexto de creciente demanda debido a la transición energética, la expansión del sector de la inteligencia artificial, etc.: se estima que el déficit alcanzará los 10 millones de toneladas de cobre, equivalente a casi un tercio de la demanda mundial actual, para 2040, si es que no se produce una «expansión significativa de la oferta».

El mismo Financial Times cita a Daniel Yergin, vicepresidente de la agencia de calificación de riesgos Standar & Poor’s: “El cobre es el gran facilitador de la electrificación, pero el ritmo acelerado de la electrificación es un desafío cada vez mayor para el cobre”. “Lo que está en juego es si el cobre seguirá siendo un facilitador del progreso o se convertirá en un cuello de botella para el crecimiento y la innovación”, añade Yergin.

Es en este contexto que la cotización del cobre viene superando máximos históricos desde el año pasado y, salvo que ocurra algo fuera de lo común en los próximos años, los precios se seguirán disparando frente a una demanda que no dejará de crecer.

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