Los humedales y la gestión de riesgos ante eventos naturales

Joe Infante

Los humedales son áreas donde coexisten la vida vegetal y animal, y cuyo factor principal controlador es el agua. Estas superficies naturales son de suma importancia para la vida. No solamente son uno de los entornos más fructíferos del planeta, sino que también brindan al ser humano suministros de agua dulce, fibra vegetal, biodiversidad, ayudan a mitigar los efectos del cambio climático y sirven de protección natural ante eventos climáticos extremos.

Según la Convención Ramsar, loa humedales son “las extensiones de marismas, pantanos y turberas, o superficies cubiertas de aguas, sean éstas de régimen natural o artificial, permanentes o temporales, estancadas o corrientes, dulces, salobres o saladas, incluidas las extensiones de agua marina cuya profundidad en marea baja no exceda de seis metros”.[1]

Gestión estratégica de riesgos

Según el Banco Mundial[2], los desastres resultantes de amenazas naturales causan 300 000 millones de dólares en daños por año. Y dichos costos, año a año, van aumentando debido al crecimiento poblacional, urbanización no planificada, infraestructura de baja calidad, etc.

En el Perú, las pérdidas económicas sufridas en los últimos 20 años debido a las emergencias y desastres naturales son más de 4 mil millones de dólares.[3]

Los ecosistemas costeros como los humedales, bien administrados ambientalmente, ayudan a mitigar y reducir los impactos de los eventos naturales extremos como lo son, por ejemplo, tsunamis, inundaciones, oleajes anómalos, entre otros. Es recomendable mantener estos ecosistemas frágiles en condiciones saludables.

Hay que recordar lo que nos dice la Convención Ramsar[4] acerca de la gestión de riesgos: los humedales saludables y bien manejados desempeñan un papel primordial en la reducción del riesgo por eventos naturales extremos. Actúan de protectores o barreras naturales ante erosión del suelo, el impacto de las tormentas de polvo y de arena, inundaciones, olas de marea, maremotos y corrimientos de tierras. Aumenta la resiliencia frente a los eventos naturales extremos proporcionando agua dulce y productos importantes, manteniendo la vida y el sustento de las poblaciones y la biodiversidad. Ante una sequía, los humedales costeros dotar de agua dulce. 

Rol del Estado

Para la preservación y conservación de los humedales son necesarias políticas de Estado con enfoque medioambiental y que estén articuladas en todos los niveles de gobierno.

Dichas políticas pueden estar focalizadas en varios aspectos importantes como lo son la planificación, el ordenamiento territorial y la ciudadanía ambiental.

La planificación debe darse a nivel macro con instrumentos de gestión como la Estrategia nacional de humedales o por la Política nacional de gestión del riesgo de desastres. Pero también a nivel de gobiernos locales y gobiernos regionales como lo son los planes de desarrollo concertados y planes de manejo. Y todo debe estar debidamente articulado en beneficio de la biodiversidad (flora y fauna) de los humedales, el aprovechamiento sostenible de los servicios ecosistémicos que ofrece los humedales como por ejemplo recarga de aguas subterráneas o el control en casos de inundaciones, pero también reforzar estrategias al cambio climático en comunidades costeras.

El Estado debe ser consciente del papel fundamental de los humedales para la gestión de riesgos ante los eventos naturales extremos. Deben gestionar, mantener, proteger, conservar y restaurar humedales como parte de su planificación estratégica en todos los niveles (gobierno local, regional y nacional).

El Estado debe integrar planes de gestión y políticas públicas de los humedales en las estrategias como país para la mitigación y adaptación de los impactos por el cambio climático.

Finalmente, el Estado debe promover e incentivar investigaciones al mediano y largo plazo sobre la importancia de los humedales para el ser humano y para la gestión de riesgos ante eventos naturales extremos.

Es necesaria una articulación entre las autoridades decisoras, las organizaciones sociales interesadas en el medioambiente, la academia (universidades, institutos), empresas, y la sociedad civil. Es decir, fomentar procesos de gobernanza para la correcta gestión de riesgos ante eventos naturales extremos.


[1] Convención sobre los humedales. Ramsar, Irán 1971. ¿Qué son los humedales?. Obtenido de: https://www.ramsar.org/sites/default/files/documents/library/info2007sp-01.pdf

[2] Banco Mundial (2024). Reducción de los riesgos de desastres derivados de peligros naturales. Capítulo 1. Antecedentes y Contexto. Obtenido de: https://ieg.worldbankgroup.org/evaluations/reducing-disaster-risks-natural-hazards/chapter-1-background-and-context

[3] Presidencia del Consejo de Ministros (2019). Política nacional de gestión del riesgo de desastres al 2050. Obtenido de: https://shorturl.at/2Q40g

[4] 12ª Reunión de la Conferencia de las Partes en la Convención sobre los Humedales (Ramsar, Irán, 1971). Punta del Este, Uruguay, 1 a 9 de junio de 2015. Resolución XII.13. Humedales y reducción del riesgo de desastres

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