El comportamiento de la inversión minera en el contexto actual

Imagen: El peruano

José De Echave C.

En la edición del pasado martes 22 de junio, el diario de economía y negocios Gestión anunciaba en su carátula (ver la parte baja de la izquierda) que las inversiones mineras en Perú y Chile se desacelerarían en el corto plazo. ¿Es así? ¿Las inversiones mineras se van a desacelerar en el contexto actual? ¿Qué variables son las que cuentan para los inversionistas? Intentaremos responder a estas interrogantes.

En primer lugar hay que subrayar que en medio de la campaña electoral varios medios de la prensa escrita peruana han optado por titulares francamente alarmistas. Incluso, cuando se lee el contenido de las notas desarrolladas, hay una diferencia con el titular: por ejemplo, en este caso, en las páginas internas, cuando se cita el informe de referencia de la empresa Standard & Poor’s Global Market Intelligence, su analista, Kevin Murphy señala que “no espera un enfriamiento significativo de las inversiones en Perú, pues junto con Chile están bien considerados por su potencial mineral”. ¿Lo dicho coincide plenamente con el titular?

Pero lo más importante es analizar si realmente es posible que las inversiones mineras en países como Perú y Chile se desaceleren en el contexto actual. Lo cierto es que si uno revisa el comportamiento histórico de la inversión minera, en el Perú, Chile o a nivel global, cada vez que los precios de los minerales han estado al alza, los flujos de inversión se han activado y, por el contrario, cuando han estado a la baja, las inversiones se redujeron de manera significativa.

Como se puede ver en el siguiente gráfico, a partir del año 97 y 98, como consecuencia de una crisis internacional (lo que se conoció como la crisis rusa y asiática), los precios de los minerales se desplomaron y lo mismo ocurrió con los flujos de inversión. Luego, a partir del 2003, los precios comenzaron a recuperarse (se inició el denominado súper ciclo de precios de las materias primas) y las inversiones también comenzaron a aumentar de manera sostenida. Finalmente, a partir del año 2013 los precios comenzaron a caer y las inversiones también cayeron, en el Perú, en América Latina y en todo el mundo.

Ahora hemos entrado a un período de precios altos que, en algunos casos como el cobre, superan largamente los niveles del súper ciclo y todo indica que las inversiones comenzarán a recuperarse. ¿Alguien piensa seriamente que los inversionistas mineros van a desaprovechar una coyuntura excepcional como la que estamos viviendo y dejar de tener sobre-ganancias?

Las inversiones van a donde está el recurso mineral y eso es algo que no abunda hoy en día en el planeta. Además, nuestras minas tienen los más bajos costos de producción a nivel mundial. Alguna vez, un CEO de una gran empresa transnacional minera nos comentó, allá por el año 2005, que habían tomado la decisión de dejar el Perú, no por la situación política que se vivía por entonces -con un candidato con polo rojo que anunciaba la gran transformación-; tampoco por los conflictos sociales que se habían incrementado. Habían decidido vender su principal operación minera simplemente porque acababan de perder en el pulseo por la compra de una gran mina en el Perú, que era el principal motivo de su presencia en el país. Los temas políticos y sociales no eran el factor determinante para invertir en un país y su empresa estaba acostumbrada a operar en situaciones extremadamente complejas: comentó que una de sus operaciones en África se ubicaba a 30 kilómetros de una zona en donde una guerrilla marxista leninista se enfrentaba a un dictador feroz.

Que quede claro, con los actuales precios de los minerales, las inversiones en este sector se van a activar; van a seguir llegando a América Latina y a países como el Perú. Que ningún titular alarmista distorsione la realidad.

23 de junio de 2021