Antamina y los Conflictos de Baja Intensidad

Jose De Echave C.

El complejo minero de Antamina se ubica en el distrito de San Marcos, provincia de Huari en Ancash. El proyecto pertenecía a la cartera de inversiones de la estatal Centromin y fue subastado (privatizado) en la segunda mitad de la década del 90. Es así como un consorcio de empresas canadienses integrado por Inmet Mining Corp. y Algom se hicieron del proyecto. Posteriormente, como consecuencia de fusiones, ventas y acuerdos comerciales y de financiamiento, los accionistas de Antamina terminaron siendo BHP Billiton (33.75%), Glencore (33.75%), Teck (22.5%) y Mitsubishi (10%).

Con una inversión de algo más US$ 3,600 millones (por entonces la inversión minera ejecutada más importante en el país), Antamina comenzó la etapa de producción en mayo de 2001, efectuó su primer embarque de cobre en julio de 2001 y el 1 de octubre del mismo año alcanzó volúmenes de producción comercial (fecha oficial de inicio de operaciones). Durante mucho tiempo (hasta antes de la ampliación de Cerro Verde y el inicio de la producción de Las Bambas), Antamina fue la principal productora de cobre en el Perú y continúa figurando entre las diez minas más grandes del mundo en términos de volumen de producción.

Otra de las particularidades de Antamina es que fue la primera operación minera que puso en marcha un mineroducto (de 304 kilómetros de extensión) como elemento principal de transporte del mineral producido, que unía la zona de producción en San Marcos con la zona de embarque en el puerto de Huarmey. La decisión de construir un mineroducto fue consecuencia de la oposición de poblaciones y colectivos ambientalistas a que el transporte del mineral atraviese el Parque Nacional del Huascarán. Esto provocó una modificación del Estudio de Impacto Ambiental.

Si uno revisa los informes de la Defensoría del Pueblo, durante muchos años la región de Ancash ha encabezado el ranking de conflictos sociales, registrando un alto número. Además, el mayor número de conflictos en esta región ha estado vinculado a impactos de la minería y sobre todo de las operaciones de Antamina. Sin embargo, salvo el histórico paro de Huarmey (mayo 2001) y algunas otras paralizaciones menores, ocurridas en 20 años de operación, en términos generales se puede señalar que la zona de influencia de Antamina se ha caracterizado por una conflictividad de baja intensidad, a diferencia de lo que ha ocurrido en Cajamarca, Espinar en Cusco o en Cotabambas en Apurímac.

Si bien ha habido otras paralizaciones que se vinculan a Antamina, la reciente ocurrida en Aquia ha sido una de las más visibles, no solo por el bloqueo de la carretera desde el pasado 24 de octubre, sino también por una coyuntura marcada por varios estallidos sociales en diferentes regiones y por la propia situación política por la que atraviesa el país en el inicio del gobierno del presidente Castillo. El anuncio de la empresa de paralizar sus operaciones también ha contribuido a darle una mayor visibilidad al caso.

Lo que queda claro es que las demandas de la población de Aquia son de larga data, como lo demuestran los informes de la Defensoría del Pueblo[1]. La agenda de demandas gira en torno a temas variados: la empresa no habría entregado los instrumentos de impacto ambiental a la comunidad de Aquia; se exige la firma de un nuevo convenio que reemplace al que se firmó hace 20 años; pedidos de acciones de responsabilidad social a la empresa; temas de tierras, entre otros.

Lo cierto es que la tarea que tienen todos los actores involucrados (empresa, comunidad y Estado) ahora que se ha levantado el paro es que el conflicto se canalice por vías pacíficas y de diálogo y se puedan construir acuerdos que permitan una mejor convivencia.

Además, otra lección de casos como el de Aquia es que no se puede dejar de atender por tanto tiempo demandas de poblaciones enteras. Que la característica de un conflicto de baja intensidad no sea poner bajo la alfombra los problemas y las demandas de las poblaciones.

[1] Este organismo ha dado cuenta de las demandas de Aquia por lo menos desde el año 2010.

Lima 04 de noviembre de 2021