Proyecto minero Ariana y las razones/escenarios del riesgo no aceptable

Ing. Marlene Castillo Fernández

La razón no ingenieril: desconfianza en su responsabilidad ambiental

El incumplimiento de los compromisos ambientales por parte de una empresa minera que ocasiona pasivos contaminantes en su entorno genera desconfianza social sobre su desempeño futuro; por lo que la evaluación del desempeño pasado en materia ambiental con frecuencia es un criterio ciudadano para la decisión de otorgarle la licencia social. Pero, lamentablemente no es un criterio que forme parte de la evaluación de las decisiones gubernamentales para poner bajo la lupa los estudios e instrumentos claves que determinan el nivel de riesgo y las medidas para su mitigación. Este sería el caso del antecedente de incumplimiento de obligaciones ambientales de la Compañía Minera Quiruvilca S.A, quien no ejecutó el plan de cierre de la mina Quiruvilca, compañía minera que en ese entonces habría sido empresa subsidiaria de la empresa Southern Peaks Mining-SPM[1].

 

Imagen: Camiper

Preocupa ese mal antecedente que genera desconfianza sobre su responsabilidad ambiental porque la SPM es también propietaria del Proyecto Minero Ariana que ejecuta la empresa Ariana Operaciones Mineras, en la cuenca del Alto Mantaro (Junín), donde parte de la infraestructura hidráulica del sistema de Marcapococha que trasvasa aguas a la cuenca del río Eulalia para el abastecimiento de agua para Lima y Callao, sería vulnerable al alto peligro de falla de la presa de relaves del proyecto Ariana.

En esta última semana, el pasivo no cerrado/remediado del depósito de relaves/relavera Catalina de la Unidad Minera Quiruvilca, a cargo de su empresa subsidiaria, regresa ahora como factor de contaminación del río Moche, interpelando la responsabilidad ambiental que dice cumplir la SMP. Su subsidiaria la Compañía Minera Quiruvilca S.A, a fines del 2017, quien después de haberse declarado en quiebra, dejo de operar y abandonó los componentes mineros sin cumplir con el plan de cierre de la mina, incluido el cierre de la relavera Santa Catalina. Desde enero 2018 a enero 2021, han pasado tres años, tiempo durante el cual los materiales tóxicos de esta relavera se han filtrado y han venido contaminando al río Moche. La titular minera no cumplió con el plan de cierre, le resultó menos costoso/rentable no hacerse cargo del cierre y usar la opción normativa-administrativa de dejar que el estado, es decir la Dirección General de Minería-DGM del Viceministerio de Minas, se haga cargo del cierre cobrando el valor de la carta de fianza; valor que habría sido de lejos menor al costo de cierre/remediación. Pero, tampoco el estado cumplió con hacerse cargo, es decir, la DGM.

Ahora, la irresponsabilidad ambiental de la titular minera y del Ministerio de Energía y Minas, vuelve a salir a la luz, en los documentos anexados al Informe 005-2021-GRLL-GRDN-SGDC/SLM, que sustenta la solicitud de prórroga de la Declaratoria de Estado de Emergencia por peligro inminente ante la contaminación del río Moche (Oficio 348-2021-GRLL/GOB dirigida al Jefe de INDECI). Así lo muestran los oficios del gobernador regional de La Libertad cursados en el último mes de este año.

Primero, con fecha 11 de enero de este año, mediante Oficio 056-2021-GRLL-GOB, se dirige al Ministro de Energía y Minas, Jaime Gálvez Delgado (con atención: Ing. Oscar Alfredo Rodríguez Muñoz, DGM), para “solicitarle que nos informe de manera urgente sobre las acciones que se vienen realizando respecto al plan de cierre de minas de la unidad fiscalizable Quiruvilca (…). Debido a que la relavera Santa Catalina está completamente abandonada, los sedimentos y las aguas se están filtrando y descargando directamente al río Moche sin recibir ningún tipo de tratamiento”. Posteriormente se precisa la información, en el Oficio 0080-2021-GRLL-GGR/GREMH, dirigido al Viceministro de Minas, Jorge Montero Cornejo, de fecha 14 enero 2021,  donde se afirma: “es oportuno informar que el Gobierno Regional de La Libertad informó sobre los graves problemas generados por la minería ilegal en los alrededores del pueblo de Quiruvilca, que tiene como comienzo a finales del año 2017, a consecuencia del abandono de las operaciones de explotación del Proyecto “Mina Quiruvilca”, el cual estuvo a cargo de la Compañía Minera Quiruvilca S.A.”.Es decir, de la subsidiaria de SPM. Mal antecedente. Sobre esto ninguna explicación pública aún.

 La razón ingenieril: la probabilidad de un peligro sísmico generando fallas de la presa de relaves

 Los altos ejecutivos de la empresa Ariana Operaciones Mineras[2], expresan que Ariana es un ejemplo de minería moderna que ha cumplido con todas las exigencias normativas y administrativas, de tal modo que cuenta con el EIA detalladoaprobado en mayo 2016, la autorización de construcción en el 2018 y la aprobación de modificaciones del EIA correspondientes a dos Informes Técnicos Sustentatorios-ITS aprobados en enero 2019 y marzo 2020. También han reiterado que desde el punto de vista hidrológico el proyecto minero no afectará al sistema de trasvase Marcapococha, pues “los estudios concluyen que la mina no tiene influencia sobre las aguas subterráneas, ni sobre las lagunas superficiales, ni sobre el túnel transandino”. Sin embargo, no resulta convincente la conclusión de la inexistencia del riesgo sísmico que conlleve tanto a fallas estructurales de la presa de relaves como al fenómeno de licuefacción/licuación, produciendo una cadena de amenazas que podrían afectar/interrumpir a algunos componentes del sistema de trasvase Marcapomacocha. Recordemos que mediante el túnel trasandino Cuevas-Milloc del sistema Marcapomacocha se trasvasa el agua de la cuenca alta del río Mantaro, y que en la zona del proyecto donde se ubican sus componentes mineros se encuentra parte dela infraestructura hidráulica del sistema Marcapomacocha: la represa Pucrococha, el canal Tucto y el túnel transandino Cuevas-Milloc. El agua del Alto Mantaro es así trasvasada hacia el río Santa Eulalia de la cuenca del río Rímac.

El argumento central negacionista del riesgo desencadenado con un sismo extremo probable, es que los estudios realizados han contemplado todos los controles de ingeniería necesarios que permiten descartar cualquier posibilidad de afectación al sistema de trasvase por parte del proyecto Ariana. Aquí copiamos el mapa de la infraestructura hidráulica en el entorno del proyecto Ariana publicado (https://mundominero.com.pe/el-proyecto-ariana-y-el-compromiso-con-el-medio-ambiente/). Como podemos observar el canal Tucto está en una ubicación topográficamente vulnerable (por exposición y resistencia constructiva) a una peligrosa inundación de masa de relaves con aceleración creciente.

Esta simple e insuficiente conclusión, es abordada en el estudio especializado cuyos resultados y metodología se presenta en el Informe titulado “Análisis de Riesgo de la Presa de Relaves en la Mina de Cobre y Zinc Propuesta Ariana, Provincia de Yauli, Departamento de Junín, Perú” de autoría del especialista Steven H. Emerman, Ph.D; que próximamente será presentada y publicada. Del que destacaremos sólo una parte de su argumentación a continuación.

La presa de relaves de la mina Ariana estaría ubicada en la microcuenca Iscumachay. La forma de la microcuenca aclara que un derrame de relaves fluirá hacia el norte en el río Carispaccha. La presa de relaves se podría convertir en un peligro de alto riesgo si se produce una falla en sus cimientos que la desestabilice y fisure/fracture de tal modo que se produzca desborde/derrame de los relaves contenidos, sea durante la operación minera o después del cierre de la misma. El autor señala que desde 1952, se tienen registrados 18 fallas de presas de relaves en el Perú y el diseño de la presa tendría que dar seguridades de resistencia de la presa ante fenómenos no controlables que podrían desestabilizarla; el problema es que no las da.

En este caso, el autor revisa y cuestiona los supuestos de la resistencia de la presa de relaves a fenómenos sísmicos y sostiene que existe alta probabilidad de colapso de la presa. Por una parte, se habría minimizado la ocurrencia e intensidad del fenómeno sísmico, al haber delimitado que el período de retorno de un probable sismo en la zona de ubicación de la presa, sería de 475 años basados en la información de la sismicidad regional, sin haber incorporado información de las fallas geológicas locales (fracturas de la corteza terrestre) y fallas en las cercanías de la presa. Por otra parte, las mediciones de campo realizadas en el lecho de lago, donde se construye y operará la relavera, no serían aplicables a suelos de arcilla blanda cuestiona el autor, concluyendo que la resistencia del cimiento de la presa resulta desconocida. No menos importante es su afirmación de que la probabilidad de la falla de la presa de relaves aumentaría si se hubiera incorporado rigurosamente la posible licuefacción/licuación de los suelos del cimiento de la presa donde se colocarían los relaves en contexto sísmico.

Al contrario, en los cálculos del análisis de estabilidad sísmica para el diseño de la presa, se habría supuesto – sin ninguna comprobación del mismo a pesar de su importancia – que el nivel de la napa freática está (siempre) debajo de la presa, el drenaje natural funciona perfectamente, y que no habría probabilidad de que coincidan el fenómeno sísmico con una alta precipitación en la zona. Lo que distaría de la realidad, dada la siguiente afirmación que cito al autor: “aunque los consultores afirmaron que podría producirse licuefacción de la plaza de relaves si tuviera menos de 400 metros de ancho”. Pero tampoco existe un plan para mantener ese ancho de la plaza. Además, el autor detalla, es probable la licuación de existir nivel freático alto y/o precipitación pluvial excesiva (lo que suele suceder en zonas andinas en la estación de diciembre-marzo y podría ser mayor por la extrema variabilidad asociada al cambio climático). Encuentra además que la tecnología de relaves filtrados que elimina agua no ha sido incluida en la Plan de mitigación.

Escenarios de riesgo a consecuencia de la inundación de relaves por falla/colapso de la relavera

La pregunta central aquí es ¿qué territorios están expuestos y son vulnerables de afectación/daño a consecuencia de la inundación de relaves por falla/colapso de la presa de relaves (durante y después de la operación-desarrollo del proyecto minero Ariana)? Consideramos, a partir de los aportes del Informe citado, dos escenarios:

  • Escenarios en la subcuenca del río Mantaro cuyos impactos se extenderían al río Mantaro e instalaciones adyacentes, en la parte andina del departamento de Junín. El autor simula las consecuencias del colapso de la presa con relaves, identificando un primer escenario de territorialidad de los impactos en un afluente del río Mantaro y las zonas como centros poblados cercanos aguas abajo (escenario probable). Inundación que con la fuerza del caudal del río y la pendiente podría llegar hasta el mismo río Mantaro y las instalaciones adyacentes (Peor escenario).
  • Escenario cuyos impactos comprometerían fallas en el abastecimiento de agua para Lima Metropolitana.

Otro posible escenario de la territorialidad de cadena de impactos a partir del desborde y desplazamiento de masas de relaves a consecuencia del colapso de la presa sería la obstrucción y/o destrucción/fractura de la infraestructura que asegura el traslado de agua dulce de la cuenca de Junín al Tunel Trasandino, tales como la bocatoma de aguas y los canales que transportan el agua, entre ellos el más vulnerable el canal Tucto. Si eso sucede, la consecuencia sería el colapso temporal y/o contaminación de las aguas cuyo destino es abastecer a Lima Metropolitana, extendiéndose así la territorialidad de los impactos finales hasta la ciudad al menos temporalmente.

Esta mayor vulnerabilidad del canal Tucto, en contexto sísmico, es reconocido por la titular minera, cuando sustenta la consistencia de su diseño para mitigar el riesgo: La ingeniería del depósito de relaves contempla un dique principal antisísmico físicamente estable debido a su amplia base de 200 metros, una altura de 28 metros y la operación con un borde libre de 4 metros, el que se irá recreciendo por etapas con el método aguas abajo. Teniendo en cuenta la presencia del canal Tucto, se ha previsto la implementación de 03 diques de contención antisísmicos adicionales” (Mario Guerra, gerente de operaciones mineras; 2020 en mundominero.com.pe). Pero, resulta insuficiente para absolver con suficiencia las observaciones del doctor Steven Emerman, que le dan la razón a la ciudadanía de Lima y Callao que considera justa y razonable la preocupación y demanda presentada por instituciones tales como CooperAcción e IDL y personalidades de la sociedad de Lima y Junín [3], así como los reiterados cuestionamientos y preocupación de SEDAPAL, entidad comprometida con asegurar el abastecimiento de agua potable de Lima Metropolitana y el Callao.

 

[1] De acuerdo al reporte del Ing. JuanAste Daffós, publicado el 18 de diciembre 2019: “Southern Peaks Mining (SPM), a través de su subsidiaria Minera Quiruvilca Limited, compró primero en junio 2012 la totalidad de la unidad minera Quiruvilca a la canadiense Panamerican Silver, propietaria de Cía Minera Quiruvilca, y luego SPM se la venda a ella misma a través de otras de sus subsidiarias, primero a Sociedad Minera Quiruvilca Inversiones SAC, en julio 2015, y luego a Cía Minera Quiruvilca, regresando al punto inicial; para en diciembre 2017 declararse en quiebra, dejando de operar desde enero 2018 en que abandonó la mina”. En:https://muqui.org/tag/ariana/; visitada el 8 febrero 2021).
[2] La información de los representantes de la empresa sobre el proyecto se toma de las entrevistas publicadas (visitadas el 09 febrero 2021): i- el 18 diciembre 2020 en https://energiminas.com/entrevista-southern-peaks-estima-que-proyecto-ariana-iniciara-operaciones-a-principios-de-2024/;  ii-el  4 de diciembre 2020 en https://energiminas.com/ceo-de-southern-peaks-ariana-no-tiene-influencia-sobre-aguas-subterraneas-ni-sobre-el-tunel-transandino/; y, iii- el último trimestre 2020 en https://mundominero.com.pe/el-proyecto-ariana-y-el-compromiso-con-el-medio-ambiente/
[3] Demanda interpuesta en mayo del 2019 en el Sexto Juzgado Constitucional de la Corte Superior de Justicia de Lima, exigiendo que se disponga el cese inmediato del proyecto polimetálico Ariana.

12 de febrero de 2021