Mineros con corona

Imagen: Ministerio de Energía y Minas

Por Leonidas Wiener R.

De acuerdo a las medidas de emergencia dictadas por el Gobierno contra el coronavirus, todas las actividades económicas que no se relacionen con las acciones de prevención y contención de la propagación de este virus, no tendrían motivo para seguir funcionando. De hecho, si uno ha tenido la oportunidad de observar las calles estos días, desde que se declaró la emergencia, ha podido identificar que solo los establecimientos comerciales o productivos que son indispensables en estas circunstancias se mantienen abiertos: mercados de alimentos, farmacias, bancos, establecimientos hospitalarios en general, y ahí se para de contar. La lógica del gobierno es que sigan funcionando aquellos establecimientos que tienen algún tipo de relación con la propagación o contención del virus.

Bajo esa lógica, no resulta entendible que muchas unidades mineras en el país sigan funcionando con total normalidad. Pero el Ministerio de Energía y Minas ha sacado un comunicado el día de hoy precisando que, salvo escasas restricciones, las operaciones mineras pueden seguir funcionando. Cabe plantearse si esta medida no puede ser peligrosa para la propagación de este virus. Y el ejemplo más notorio es el de Las Bambas, que recién ha sacado un comunicado indicando que las labores en la operación se mantendrán a pesar de la emergencia.

Imagen: Las Bambas

Uno podría sustentar la continuidad de las operaciones de Las Bambas, en el sentido de que existen procesos operacionales que, si son suspendidos, podrían generar cuantiosos daños a la empresa titular. Estas restricciones por parte del Gobierno serían injustificables si la minera adopta un régimen estricto de cuarentena, que limite las entradas y salidas de la mina. Pero en el caso de Las Bambas no ocurre esta situación. Cabe recordar que Las Bambas transporta cientos de camiones diarios a través del denominado corredor minero, que implica también el acompañamiento de camionetas pick up de la empresa. Además, se conoce de buena fuente que los trabajadores siguen entrando y saliendo del campamento sin el control que amerita esta emergencia.

Imagen: Chinalco

Si en muchos casos esta enfermedad del coronavirus es asintomática, cabe plantearse: ¿qué podría pasar si un trabajador de Las Bambas regresa al campamento infectado y comienza a diseminarse el virus dentro de las instalaciones de esta minera? Aquellos trabajadores que acaban sus turnos podrían salir y a la vez mezclarse con otro sector de la población y así se alimentaría el crecimiento exponencial de esta pandemia. De hecho, el 13 de marzo la minera Chinalco emitió un comunicado respecto al caso de un trabajador que regresó al campamento de la unidad minera Toromocho en un bus de transporte público y podría estar infectado del coronavirus. En la imagen se adjunta el comunicado de la empresa minera sobre estos hechos.

Lo anterior refiere a los problemas en el aspecto sanitario. Pero, además, cabe otra reflexión: ¿por qué las empresas mineras requerirían un trato diferenciado respecto a otras actividades económicas que sí han tenido que sacrificarse para combatir esta pandemia? Otras mineras como Cerro Verde ya han detenido su producción (https://www.energiminas.com/cerro-verde-paraliza-su-produccion-por-15-dias-debido-al-coronavirus/). En todo caso, ¿las empresas pueden unilateralmente decidir si paralizan o no sus actividades en estas circunstancias? Sería oportuno que el Gobierno peruano aclare de una vez esta situación.

17 de marzo de 2020