La necesaria evaluación tras el fin de la segunda temporada de pesca

Alejandro Chirinos

Ayer, 24 de enero, se publicó en el diario oficial El Peruano la Resolución Ministerial N° 028-2018-PRODUCE, que da por concluida la segunda temporada de pesca del recurso anchoveta y anchoveta blanca en la Zona Norte – Centro del Perú.

Como se sabe, la apertura de la segunda temporada generó una gran polémica las últimas semanas del año pasado debido a los numerosos reportes que daban cuenta, a los pocos días de abierta la temporada, que el recurso no había alcanzado la talla mínima oficial (presencia de un alto porcentaje de juveniles), razón que determinó su suspensión temporal, motivado además por las presiones de diversos gremios de pescadores artesanales de esta zona que empezaron a movilizarse demandando la cancelación definitiva de la temporada para asegurar la preservación de la especie.

A inicios de enero se aprobó la reapertura de la temporada. Nuevamente los primeros reportes de pesca evidenciaban que el recurso no solo se encontraba aún por debajo de la talla mínima, sino que además se encontraba en pleno proceso de desove, lo que dio lugar a sucesivos comunicados de suspensión preventiva de las actividades extractivas en diversas zonas del stock Norte – Centro por parte de PRODUCE, sumando finalmente dieciocho comunicados de suspensión preventiva, dando cuenta que no fue una buena decisión abrir la temporada.

Sin duda, la finalización de la segunda temporada de pesca de anchoveta es una decisión importante y también estratégica pues debe permitir que el stock se regenere teniendo en cuenta las condiciones ambientales y oceanográficas actuales y el proceso actual de desove del recurso. Haber continuado con la temporada hubiese puesto en serio riesgo a la biomasa y su capacidad de regeneración.

Lo que sigue ahora es un proceso de evaluación rigurosa para conocer las condiciones actuales en el que se encuentra el recurso y adoptar las medidas necesarias que aseguren las condiciones mínimas para su normal recuperación. Pero también se necesita hacer una evaluación de los criterios reales que se toman en cuenta para disponer y/o asignar las cifras de captura a pesar de las condiciones del recurso que se conocían previamente por los reportes oficiales dados por el IMARPE y que son los que finalmente definen la apertura de las temporadas. Si bien se dispuso una cuota de captura de 1 millón 490 mil toneladas, todo indica que no se habría llegado ni al 30% de la cifra debido a las condiciones expuestas. Sería importante conocer las razones que determinaron dicha cifra, a pesar de los reportes previos dados por el IMARPE y que mostraban una alta presencia de juveniles.

Según la norma publicada ayer, el cierre de las actividades extractivas del recurso se dará a partir de las 00:00 horas del viernes 26 de enero con un plazo máximo de desembarque y procesamiento, el 27 y 28 de enero, respectivamente.

Mientras tanto continúa la temporada de pesca del recurso en la Zona Sur cuya apertura fuera oficializada el pasado 17 de enero. Veremos qué ocurre por aquí, aunque se sabe que por esta zona la biomasa se encuentra altamente dispersa.

25 de enero de 2018