En el Día mundial del ambiente

Desde el año 1974, el 5 de junio se conmemora como el Día Mundial del Ambiente, aunque es bueno precisar que muy poco es lo que se ha podido celebrar en estos largos 46 años que, contradictoriamente, han coincidido con el deterioro de todos los indicadores ambientales del planeta.

Sin embargo, este 5 de junio de 2020, nos sorprende en medio de una crisis detonada por la pandemia del Covid 19, cuya real dimensión todavía no la podemos descifrar. Y en medio de todo esto, la crisis ambiental planetaria sigue su curso, pese al breve respiro de estos meses como consecuencia de la parálisis momentánea de actividades en el mundo.

 

Imagen: Defensoría del pueblo

En las actuales circunstancias no debemos olvidar que desde hace décadas, la comunidad de científicos mundiales nos han venido advirtiendo que el cambio climático es la mayor y la más completa amenaza para la seguridad sanitaria mundial; que los humanos somos muy buenos para mover insectos y patógenos y diseminarlos por todo el mundo. Algo de esto lo estamos comprobando con extrema dureza en estos meses y, sin duda, la historia continuará.

Si hay un futuro (pese a todo hay que pensar que sí lo hay, no importa cómo venga y cómo sea) habrá que imaginarse cómo verán las próximas generaciones el 2020. ¿Qué dirá la historia del 2020? ¿Será acaso el primer momento de una serie de catástrofes planetarias que comenzaron a azotarnos con dureza hasta acabar con casi todo, o quizás será visto como el momento de la inflexión y de la recuperación de la sensatez?

De muy poco habrá servido este doloroso capítulo, si cuando superemos la pandemia regresamos a la “normalidad” y no se busca construir una nueva. La desaceleración abrupta de la economía global, nos ha mostrado el ritmo de depredación al que hemos sometido al planeta en las últimas décadas y, al mismo tiempo, la extraordinaria resiliencia de la naturaleza.

No hay que olvidar que hasta hace unos meses, los incendios forestales en la Amazonía se expandían tan aceleradamente como hoy en día se expande el Covid 19 (TheEconomist). Por lo tanto, la reactivación no puede ser al viejo estilo. Para comenzar,la reactivación tendrá que ser ecológica y con un claro enfoque de derechos, incluidos los derechos de la Naturaleza. No hay que perder de vista que la emisión de gases de efecto invernadero es la otra curva que debemos martillar y buscar aplanar.

La prioridad de hoy es enfrentar y superar esta enorme crisis de salud pública, pero sin perder de vista los otros males crónicos que están en agenda desde hace tiempo. Como decía un mensaje difundido estos últimos meses, “no podemos regresar a la normalidad porque la normalidad era (es) el problema”.

05 de junio de 2020